El día que nos convertimos en familia de 3: Mi experiencia de parto

Llevo tiempo queriendo escribir esta entrada pero siempre lo he ido dejando. Ya han pasado 17 meses desde que nació la patita pero creo que todavía recuerdo cada detalle del parto, y me apetece dejarlo por escrito por si alguna vez se me olvida algo, aunque no lo creo. A muchas madres les he oído decir que si no fuese porque te olvidas de lo que paso en ese primer parto no volverías a tener más hijos, pero en mi caso es todo lo contrario, tuve un parto tan bonito que si todos fuesen así podría tener una gran familia numerosa.
 
Mi fecha prevista de parto era el 27 de agosto y yo una semana antes ya estaba paseando todo lo que podía para ver si se podía adelantar un poco, porque con el calor y el peso ya estaba un poco cansada. Lo peor era que me rozaban los muslos, jeje! Esas fechas de finales de agosto coinciden con la aste nagusia de Bilbo, y previamente son las fiestas de San Roke de Portu, así que me pasaba el día fuera de casa. El día 25 viernes nos dio por hacer una buena compra y llenar la nevera, nos acercamos a Bilbo por la mañana para dar una vuelta, comimos en un restaurante asiático que nos encanta, y nos recorrimos todo el paseo de la ría de punta a punta, no sé que distancia es pero es larguísimo.
 
Ultimo paseo con la barriga

Llegamos a casa agotados, yo sin contracciones aparentes, y se nos ocurrió la brillante idea de probar un truco que nos habían contado que podía provocar ponerse de parto (el truco os lo imagináis 😉 No me preguntéis como lo hicimos porque ni yo me lo puedo explicar, vaya circo. Pero nunca sabremos si fue por eso que realmente funcionó o porque ya tenía que pasar, pero al poco apareció el tapón mucoso, por fin! En preparación al parto nos habían explicado que desde su expulsión todavía pueden pasar varios días hasta el parto así que yo estaba tranquila, no había prisa. Pero eran las 10 de la noche y sabía que no iba a poder dormir tranquila. Así que por si las moscas decidimos acercarnos al hospital. Imaginaros lo tranquilos que estábamos que nos fuimos en metro, sin cenar, riéndonos pensando que nos mandaban a casa nada más vernos por ser padres novatos.
 
Pero no. Llegamos a la sala de espera y me pasaron a una sala de exploración, y oh sorpresa cuando la gine dice: estas dilata de 5cm y el cuello casi borrado, te quedas ingresada porque estas de parto :O Nervios, nervios. Salí de la sala partiéndome de risa a decirle a papá pato que la patita ya estaba en camino, yuju!
 
Me pasaron a correas para monitorizar las contracciones y el latido fetal, y como la enana estaba un poco sobada mi cena consistió en un zumo de piña y una chocolatina (para el próximo no me voy al hospital sin haber cenado). Vieron que las contracciones eran regulares y bastante seguiditas, así que nos pasaron a la sala de dilatación que era la misma donde si todo iba bien daría a luz.
 
Vino la matrona que nos acompañaría durante todo el proceso, se presentó y lo primero que hizo fue preguntarme por mi plan de parto. Yo no tenía un plan de parto como tal, pero si que sabía lo que quería y lo que no. Le comenté que me gustaría que todo fuese lo más natural posible, que no quería intervenciones innecesarias, y que por favor me consultasen siempre antes de hacer nada. Me trajo la pelota de gimnasia para que estuviese más cómoda durante la dilatación, y me pregunto si quería epidural. Como os habréis imaginado por como iba la noche yo no tenía dolores, había empezado a notar las contracciones pero por el momento eran de lo más llevaderas. No sabía como iban a ir avanzando aunque imaginaba que irían a más, pero en ese momento le dije que no descartaba pedir la epidural pero que prefería esperar a ver como llevaba el dolor.
 
Entonces apareció la anestesista de guardia (sería media noche) y me dijo que si iba a querer la epidural ese era el momento, nada de esperar, porque entonces igual ella no podía venir cuando yo quisiera ponérmela. Perdona? Con ella venía una residente, vecina mía de toda la vida, que también estaba de guardia. Como me negué a ponerme la epidural en ese momento, mi vecina vino y me dijo que me quedara tranquila, que había dejado el aviso de que si en cualquier momento pedía la epidural la llamaran a ella. Un problema menos.
 
Por fin nos quedamos solos en la habitación, yo con el camisón sexy de hospital, las correas puestas y una vía cogida, pero de buen humor, ansiosa por lo que venía pero tranquila porque sabía que podía hacerlo. Papá pato conmigo, también nervioso pero emocionado, sabíamos que era cuestión de horas y por fin conoceríamos a la patita. La intensidad de las contracciones iba en aumento, cada vez dolían un poco más y eran más seguidas, pero paseando o sentada en la pelota las llevaba bastante bien. Estábamos los 2 de buen humor, y como hoy en día estamos atados a la tecnología para lo bueno y lo malo, ya habíamos avisado a familia y amigos de que estábamos de parto. Eso si, todos tenían prohibido acercarse al hospital hasta nueva orden, no soporto que la sala de espera este llena de familiares nerviosos, creo que lo único que pueden conseguir es poner nerviosos a los futuros aitas y amas. Mi hermano estaba de fiesta por Bilbo y amenazo con pasarse por el hospital de camino a casa, jeje.
 
 
 Nos dio tiempo hasta a hacer el tonto
 
Pasadas 3 horas desde el ingreso volvió la matrona para hacerme una exploración y ver como íbamos avanzando. Me decepcionó un poco porque aunque el cuello estaba borrado por completo solo había dilatado un cm mas, estábamos en 6 cm. Me comentó que el avanzar lento era debido a que la bolsa seguía intacta, y me sugirió romperla para dejar que la patita se encajase mejor y así ayudase a acelerar el ritmo del parto. Me pareció buena idea, porque aunque no tenia prisa por terminar tampoco quería que el proceso fuese eterno, tenía ganas de conocer al bichito. Dicho y hecho, me rompió la bolsa en un momento sin ninguna molestia y nos volvió a dejar solos.
 
¿Y que paso entonces? Pues que la matrona tenía toda la razón del mundo, y al de poco de romper la bolsa las contracciones empezaron a aumentar en intensidad y frecuencia. Yo seguía sentada en el balón intentando respirar a cada contracción. Creo que aguante una hora hasta que el dolor empezó a ser más de lo que estaba dispuesta a soportar, así que le di al timbre y: “una epidural por favor”. La matrona vino partiéndose de risa por como la había pedido, y es que ni el dolor me iba a hacer perder el humor en ese momento, jeje. Llamaron a la anestesista-vecina a la media hora, porque justo estaba de descanso y les pedí que esperaran hasta que le tocara volver. Cuando llegó hicieron salir a papá pato, prepararon todo y me pincharon. Creo que era una de las cosas que más miedito me daba, moverme durante la epidural y que me pincharan la dura madre, o que la anestesia fuese hacia arriba en vez de hacia abajo, o yo que se. Pero todo fue bien, al de poco empezó a hacer efecto y las contracciones dejaron de ser un sufrimiento. Les pedí que la dosis no fuese muy alta, quería que el dolor desapareciera todo lo posible pero seguir notando las contracciones.
 
Al desaparecer el dolor, y como ya no me quedaba más remedio que quedarme en la cama, intente descansar un poco para tener fuerzas para lo que quedaba. Dormir era demasiado, pero sí que pude estar un rato tranquila en la cama. A las 3 h, sobre las 6 am, volvió a venir la matrona para el siguiente tacto. Hicimos apuestas de los cm que habría dilatado, si antes estaba de 6 cm papá pato decía que ahora serían 7 cm, la matrona que 8 cm, y yo que era la más interesada en haber dilatado bien me la jugué con 9 cm. ¿Sabéis quien ganó? Mini punto para Mamá Pata, jeje. Ya estaba casi con la dilatación completa. Por protocolo hacen tactos cada 3 h, y una vez alcanzada la dilatación completa (10 cm) esperan una hora para empezar con los pujos. Como solo me faltaba 1 cm para los 10 cm la matrona me dijo que volvería en 1 h para ver si ya estaba completa, y así no tendría que esperar tanto. A las 7 am me realizó el último tacto, confirmo que ya había dilatado lo suficiente y me dijo que en 1 h volvía, que en ese rato podía ir empujando un poquito con cada contracción para que la patita fuese bajando.
 
A las 8 am llego el momento del trabajo duro. La matrona me comentó entre bromas que su turno acaba a las 9 am y que ella quería conocer a la niña, así que teníamos 1 h, jeje! Transformaron la cama quitando la parte de abajo para que la matrona se pudiera colocar, y le pusieron las perneras. Yo les pedí que me elevaran lo máximo posible para que la “verticalidad” me ayudara a empujar. Recuerdo que estaba tranquila pero con ganas de tener ya a mi bebé en los brazos. Papá pato se colocó a mi lado. Durante el embarazo siempre decía que él quería estar conmigo pero ver solo lo justo, así que se colocó lo más pegado al cabecero que pudo.
 
Yo notaba las contracciones, y la matrona me tocaba en la zona donde quería que dirigiera la fuerza. En las clases de preparación nos habían enseñado como empujar, pero creo que no hice ni caso, aun así la matrona me dijo que lo hacía bien. Me pedía que me agarrara con las manos a unas asas para poder empujar, y que elevara el cuerpo, pero se me iba toda la fuerza en los brazos. Le dije que prefería agarrarme las piernas y hacer fuerza sin tener que elevar el cuerpo. Probamos a mi manera y me dijo que la cosa mejoraba, el único problema era que el último rato había estado recostada sobre el lado izquierdo, y la anestesia había hecho que tuviese esa pierna dormida y no era capaz de cogerla yo sola. Así que a cada contracción papá pato tenía la misión de pasarme la pierna, vaya circo.
 
No recuerdo cuantos pujos fueron pero se me hizo muy corto. La matrona me iba diciendo que avanzábamos bien, me dejó tocar la cabecita de la patita para que viese que ya asomaba y faltaba poco, papá pato se fue animando y se acercaba a la zona de acción a ver cómo iba, para después mirarme con cara de alucine y decirme que era una jabata, jajaja! Justo al final vinieron la pediatra y la matrona del cambio de turno. A las 8:50 la matrona me pidió que estirara los brazos y cogiera a mi pequeña para sacarla con el último empujón. Yo puse cara de alucine pero sin saber cómo estiré los brazos como me decía, agarre a la patita y de un suave tirón me la puse encima! Vaya momentazo!
 
Ongi etorri txikitxo!!
 
Ni episotomia, ni desgarro, ni presencia de gines. Creo que todos los sobeteos del masaje perineal sirvieron para algo, con el miedo que yo tenía a todo eso, buf! Os contaré como lo hice en otro post. 49 cm y 3,470 kg.
 
No sé en qué momento me había quitado el camisón, pero ahí estaba con mi bichito en brazos, cuerpo a cuerpo, y esto lo recuerdo todo súper borroso, no sé en qué orden ni como pasó todo. En algún momento le pusieron un pañal y la limpiaron un poco para devolvérmela seguido. Al de nada de haber nacido me dijeron que la pusiera al pecho, y yo les miré con cara de “como se hace eso, si no tengo ni idea de cómo agarrar a un bebé”. Me ayudaron un poco y la patita enseguida se agarró a la teta y empezó a mamar. Creo que estuvimos cerca de 1 h los 3 solos en esa misma habitación, alucinando con lo bonito que había sido el momento, y sin poder quitar ojo a la patita. Yo no solté ni una lagrima, algo que aun ahora me sorprende porque soy de las que lloran viendo un parto en la tele o leyendo el relato de otras amatxos, pero creo que las hormonas de leona de ese momento me tenían alerta pero súper serena.
 
Cuando ya nos prepararon para subir a la habitación me vino el bajón y entonces si me entraron ganas de llorar para soltar toda la emoción contenida, pero por los pasillos del hospital, y más tarde en la habitación con enfermeras entrando y saliendo no me pude desahogar como me hubiese gustado.
 
Ese 26 de agosto empezó la aventura de ser una familia de 3 y hasta hoy no nos podemos quejar. Todo lo que vino después os lo cuento en otro momento, porque si habéis llegado hasta aquí es que tenéis una paciencia enorme.
 
Muaks!
 
PD para papá pato: No soy de hacer estas cosas porque me dan mucha vergüenza, pero sin ti a mi lado no hubiese tenido la misma fuerza! Maite zaitut 😉

20 Comments on El día que nos convertimos en familia de 3: Mi experiencia de parto

  1. Begoña Rui-Wamba
    6 febrero, 2014 at 15:11 (3 años ago)

    Que post mas bonito!! Me has recordado a partes del mio, no tuve la suerte de pasarlo tan bien en todo momento, pero tras la epidural todo fue como la seda, ademas mi parto lo llevo mi tia, que es mi gine, asi que para mi si que quedo todo en familia. Espero que el parto del bichito que espero sea como el otro.

    Musutxus mil!!

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    • Mamá Pata
      6 febrero, 2014 at 15:19 (3 años ago)

      Que guay que quedará en familia! Yo la verdad que tuve mucha suerte con el personal que me toco, lo de mi vecina anestesista fue una ventaja, pero es que ademas a la gine que estaba de guardia también la conocía. Pero después de hablar un rato con ella una vez ingresada le dije que no la quería ver mas en toda la noche, jeje! Fue muy maja y cuando ya vino la matrona porque era hora de empujar se acerco a la puerta a desearme suerte y me dijo que pasaría más tarde a conocer a la niña, y así fue.

      Mila esker por el comentario 😉

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  2. diasde48horas
    6 febrero, 2014 at 15:48 (3 años ago)

    Qué bonito Mamá Pata!! Me tienes aquí con la lagrimilla asomando… desde que nació Redondo estas cosas me emocionan muchísimo.
    Siempre viene de perlas tener algún conocido cerca… y en estos momentos toda ayuda es bienvenida jejeje
    Un beso!

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  3. Mamá Pata
    6 febrero, 2014 at 15:49 (3 años ago)

    jajaja!! Mientras escribía pensaba si alguien podría llegar a emocionarse leyendo el post, porque yo lo hago con cada uno de los que leo sobre partos de otras mamás. Me alegro de que te haya gustado.
    Besitos!

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  4. Raquel Rodríguez
    6 febrero, 2014 at 16:17 (3 años ago)

    Jolín que parto más chulo…y que emocionante…me alegroq eu fuera tan respetado y pudieras disfrutarlo tanto.
    Un besote preciosa

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    • Mamá Pata
      7 febrero, 2014 at 09:57 (3 años ago)

      Si! A todas mis amigas que están por parir les deseo que su parto sea como el mio 😉
      También creo que es muy importante que vayamos informadas de las opciones que tenemos, para tener claro lo que quieres y lo que no.
      Besos!!

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  5. Sonia Martin
    6 febrero, 2014 at 17:21 (3 años ago)

    Que bonito!!,me ha encantado leerlo,yo no tuve tanta suerte como tu pero cuando ves a la chiquitina parece que se olvida todo aunque yo sigo sin ganas de repetir jeje
    Besos

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    • Mamá Pata
      7 febrero, 2014 at 09:58 (3 años ago)

      Gracias. Por eso digo en el post que a algunas amatxos no tienen tanta suerte y puede que necesiten olvidar las partes menos buenas del primer parto para animarse con un segundo bebe, pero si comparto mi experiencia es para que veáis que se puede tener un parto bonito!
      Muaks!

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  6. duermefeliz
    6 febrero, 2014 at 17:30 (3 años ago)

    Es el segundo relato de parto que leo hoy en la blogsfera. Nos hemos puesto de acuerdo. Tu parto me recuerda a mi primero. A la segunda la tube en casa, y fué distinto pero la emoción es la mismo.

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    • Mamá Pata
      7 febrero, 2014 at 10:02 (3 años ago)

      ¿El segundo solo? Jeje. Yo he leído unos cuantos últimamente, creo que antes o después nos llegan las ganas de compartir nuestra experiencia, por si puede servir para alguna otra mamá. A mi me parecéis super valientes las que decidís parir en casa, a mi me daría un poco de miedo por si aparece alguna complicación. Aunque tengo una conocida que hace poco también dio a luz a su bebé en casa, y me dijo que a ella lo que le daba miedo era ir al hospital, jeje!
      Yo se que tuve la suerte de encontrarme con un personal muy agradable, y que creo que yo estaba preparada para ello, porque me había informado un montón y me había preparado lo mejor posible!
      Besitos!!!

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  7. La Mamá de Alma
    7 febrero, 2014 at 00:16 (3 años ago)

    Me ha gustado mucho tu parto, me encanta cuando hay poca intervención y es un momento que se disfruta!
    Yo estoy haciendo una sección de relatos de partos en mi blog, si quieres que pongamos tu relato dímelo sería enlazar a este relato y que me contestaras unas pocas preguntas en referencia al parto.
    Si quieres ponme un MD @patricia_mu

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    • Mamá Pata
      7 febrero, 2014 at 10:03 (3 años ago)

      Como ya hemos hablado, en cuanto saque un ratito te envío las preguntas guapa!!
      Muaks!

      Responder
  8. Mamá Tenazas
    10 febrero, 2014 at 17:14 (3 años ago)

    Ups! Te había puesto un comentario pero se ha debido perder por un agujero negro del ciberespacio, si lo ves vagando por ahí, es mío 😉
    Te decía que aquí me tienes con la lagrimilla resbalando, con eso de que estoy sensible en mi estado…
    Me ha gustado mucho leer tu parto porque el mío fue muy parecido, respetado, cuidado y único, guardó un recuerdo muy bonito también y quizás un día haga como tú y lo escriba en el blog porque aunque sé que es imposible que pueda olvidarlo, me gustaría dejarlo escrito para que Tenacitas un día pueda leerlo.
    Me he identificado muchísimo contigo en ese momento en el que cuentas que no lloraste. A mí también me sorprendió el no llorar en ese momento con lo sensiblona que soy, supongo que es el instinto animal, de leona, como bien dices.
    Un saludo y aquí me quedo con la lagrimilla pero también con la sonrisa que se te queda cuando lees un cuento con final feliz, y menudo final, verdad? ;-p

    Responder
    • Mamá Pata
      7 mayo, 2014 at 14:03 (3 años ago)

      Ala!! Yo pensaba que te había contestado, que poca vergüenza tengo :(
      ¿Como llevas el embarazo? Me alegro que te gustase mi relato, y ya sabes, anímate y cuéntanos el tuyo. Yo creo que mola tenerlo escrito por si se nos olvida algo con el paso del tiempo, sobre todo si lo hemos disfrutado.
      Para el nuevo parto te deseo uno como el mio 😉
      Un beso enorme

      Responder
  9. Mayte
    6 mayo, 2014 at 17:46 (3 años ago)

    Me ha parecido precioso!! Me encantan los relatos de parto, me acercan más a lo que está por llegar. Y ole tus huevos (si me permites esta expresión) por mantenerte siempre fría y dirigiendo tu parto, eso es lo que más me ha gustado.Creo que se nos ha de dar la opción de poder expresarnos en ese momento.
    Me quedo por aquí. Saludetes!!!!

    Responder
    • Mamá Pata
      7 mayo, 2014 at 14:06 (3 años ago)

      Gracias por el comentario Mayte, y me alegro mucho de que te quedes por aquí.
      La verdad es que yo nunca pensé en que sería capaz de parir como lo hice, siempre había pensado en todo lo malo que podía pasar. Pero luego te das cuenta de que la información te da mucho poder, y cuando eres consciente de lo que esta pasando y porque esta pasando lo puedes vivir de una manera muy intensa pero llevando el control de la situación.
      Un besito!

      Responder
  10. mamaina
    12 junio, 2014 at 20:30 (3 años ago)

    ¡Que pasada mamapata!…me quedo corta diciendo que es precioso lo que pasaste…espero y deseo que mi parto sea igual.Me has sacado unas lagrimillas…aunque tanpoco es muy dificil a 10 dias (supuestamente) de conocer a mi patito…
    Un besazo!

    Responder
    • Mamá Pata
      13 junio, 2014 at 11:19 (3 años ago)

      jeje!!! Te deseo un parto como el mio!! Ya no te queda nada para conocer al enano 😉

      Mucha suerte, y espero fotos 😉

      Responder
  11. laura.kora
    18 febrero, 2015 at 02:41 (2 años ago)

    Ups! No se que ha pasado, pero después de escribir el comentario se me ha perdido!
    Antes que nada, Hola!
    Te decía que acabo de conocer tu blog, de casualidad, buscando información sobre carritos (ya tenemos nuestro uppababy vista un poquito gracias a ti) y me tienes totalmente enganchada! :)
    Pero vaya, que básicamente tenía que comentar este post por la emoción que me has transmitido (otra a la que se le ha salido la lagrimilla). Aunque sólo estoy de 19 semanas tengo bastante claro que quiero parir en el agua, pues en el hospital donde me toca hay esa opción, aunque no se yo si en el momento clave no gritaré que me pinchen! jejeje
    Sólo espero tener un parto la mitad de bonito, sereno y disfrutado que el tuyo!
    Un besote y por aquí me quedo leyéndote un ratito más.

    Responder
    • Mamá Pata
      19 febrero, 2015 at 12:51 (2 años ago)

      Hola Laura!!!

      Gracias por el comentario, me encanta saber que os emociona leer esta historia, jiji, a mi me pasa lo mismo cuando leo experiencias de otros partos. Que bien que en vuestro hospital tengáis esas opciones, luego según las circunstancias ya se verá, pero poder elegir esta super bien. El mejor consejo que te puedo dar es que vayas pensando que todo va a ir bien y que puedes hacerlo, que tu cuerpo esta diseñado para eso. Y si duele y pides la epidural no pasa nada, que para eso la inventaron 😉 jiji

      Veréis como el Vista es muy buena elección, yo solo puedo contaros maravillas de el. Mucha suerte con el embarazo, y eres más que bienvenida por mi casita 😉
      Muaks

      Responder

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